Envío gratis en pedidos superiores a 200€

Proceso de elaboración

Contamos con un sistema de producción homologado según los más altos estándares de calidad de la Unión Europea, que conjuga el proceso artesanal con la mejor tecnología, logrando un sabor suave y jugoso en el jamón curado.

Naturaleza y garantía en cada uno de los jamones, máxima calidad en nuestros productos, buen servicio al cliente y un control exhaustivo de tosos los procesos de fabricación en modernas instalaciones, han sido y son las constantes de Ibericos Benito.

Las instalaciones utilizan la más moderna tecnología para el almacenamiento de materias primas, proceso productivo y distribución de sus productos, garantizando en todo momento la máxima calidad. Para conseguir un producto líder en el mercado es necesaria la experiencia del Maestro Artesano y el tiempo necesario de curación.

 

Clasificación:

La clasificación consiste en agrupar los jamones según su peso antes del proceso de salado. Este paso es fundamental, ya que cada pieza necesita un tiempo de salazón diferente.

Los jamones más grandes requieren más tiempo para que la sal penetre correctamente, mientras que los más pequeños necesitan menos para evitar un exceso de sal.

Gracias a esta clasificación, se consigue un salado uniforme y equilibrado, que influye directamente en la calidad final, el sabor y la textura del jamón

Secado

En esta fase se produce la pérdida progresiva de la humedad del jamón. A través de condiciones controladas de temperatura y ventilación, las piezas van eliminando el agua de forma natural.

Este proceso es clave, ya que permite que el jamón adquiera su textura firme y favorece el desarrollo de sus aromas y sabor característicos.

Lavado

En esta fase, las piezas se lavan con agua tibia para eliminar el exceso de sal en la superficie tras el proceso de salado.

Este paso permite equilibrar la salinidad del jamón y prepararlo para las siguientes etapas de secado y curación.

Salazón

En esta fase, los jamones se cubren y apilan entre capas de sal marina gruesa. La sal actúa como conservante natural, favoreciendo la deshidratación de la pieza y evitando el desarrollo de microorganismos.

Además, este proceso permite que la sal penetre de forma progresiva, contribuyendo al sabor característico del jamón.

Maduración

Para lograr una maduración lenta y natural, los jamones reposan en bodegas con ventilación natural. Gracias a sus amplios ventanales, se aprovechan las condiciones climáticas de la zona, permitiendo una curación progresiva.

Durante esta fase, el jamón desarrolla su aroma, sabor y textura característicos, alcanzando su máxima calidad.

Comercialización

Una vez alcanzado su punto óptimo de maduración, las piezas son cuidadosamente seleccionadas para su comercialización.

Solo los jamones que cumplen con los estándares de calidad pasan a esta fase, garantizando que el producto final llegue al cliente en las mejores condiciones de sabor, textura y aroma.


Estos son los principales pasos del proceso de fabricación, donde tradición, tiempo y cuidado se unen para ofrecer un producto de máxima calidad.

Un club para quienes valoran lo auténtico

Novedades, inspiración y acceso anticipado a una selección pensada para quienes valoran el producto, el criterio y el placer de elegir bien.

Acceso anticipado Novedades y lanzamientos Contenido exclusivo

Solo comunicaciones con criterio: novedades, ideas y propuestas seleccionadas.

Blog

El ibérico, más allá del producto

El sabor también se comparte

Selección Ibéricos Benito